27 de Marzo de 2026
Nuestra Metodología
No existe una solución de seguridad que sirva para todos. Cada empresa tiene su historia, su infraestructura y sus riesgos. Nuestra metodología se adapta a tu realidad; no al revés.
La mayoría de las consultoras aplican el mismo proceso a todas las empresas, independientemente de su tamaño, su sector o su situación. El resultado es un informe genérico que no refleja lo que realmente está pasando en tu negocio.
En Cimarrón trabajamos distinto. Antes de recomendar cualquier cosa, escuchamos, observamos y entendemos. Recién entonces diseñamos un camino que tiene sentido para tu empresa específica; con tus recursos, tu equipo y tus tiempos.
1. Diagnóstico Inicial
Entender antes de actuar
El primer paso es conocer tu empresa tal como es hoy. Relevamos tu infraestructura tecnológica, tus procesos, tu equipo y tu contexto. Sin juicios, sin soluciones apresuradas.
Al final de esta etapa tenés: un panorama claro de tu situación actual y los primeros indicios de dónde están los riesgos más relevantes.
2. Análisis y Evaluación
Saber qué importa y qué no
No todos los problemas tienen la misma urgencia ni el mismo impacto. Analizamos en profundidad lo que encontramos en el diagnóstico y evaluamos cada riesgo según su probabilidad y su consecuencia real para tu negocio.
Al final de esta etapa tenés: un mapa de riesgos priorizado, en lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios.
3. Plan de Acción
Un camino concreto y realista
Con el análisis en mano, diseñamos un plan adaptado a tu realidad, qué hacer primero, qué puede esperar, qué requiere inversión y qué se puede resolver con buenas prácticas. Sin recomendaciones que estén fuera de tu alcance.
Al final de esta etapa tenés: un plan documentado, con pasos claros, responsables definidos y plazos razonables.
4. Implementación
Acompañamiento en la ejecución
Un plan que no se ejecuta no sirve de nada. Acompañamos el proceso de implementación para que los cambios se hagan correctamente, se resuelvan los imprevistos y tu equipo entienda qué está haciendo y por qué.
Al final de esta etapa tenés: las mejoras aplicadas, tu equipo informado y una empresa más segura que antes.
5. Seguimiento
La seguridad no es un evento, es un proceso
El contexto cambia, aparecen nuevas amenazas, tu empresa crece o se transforma. El seguimiento garantiza que lo implementado siga funcionando y que estés preparado para lo que viene.
Al final de esta etapa tenés: visibilidad continua sobre tu postura de seguridad y un consultor que conoce tu empresa y está disponible cuando lo necesitás.
Cada empresa recorre este camino a su ritmo y según sus necesidades. Algunas necesitan las cinco etapas, otras empiezan por una sola y avanzan desde ahí. Lo importante es dar el primer paso.
¿Querés saber por dónde empezaría tu empresa? Hablemos.